En frankfurt 07, en la parte final de mi ultima "pulsera"
Hoy voy a hablar de un poder especial, de una sensación muy difícil de plasmar y que seguramente cada uno vivencia de una manera muy diferente aunque todos con gran intensidad.
Es el poder de la cuarta pulsera.
Normalmente, en cualquier ironman del circuito Europeo, el sector de carrera a pie, consta de 4 vueltas de 10,5km.
Como ya bien sabéis, es la parte mas dura de la competición, ya que el agua pasa "rápido", la bici se suele regular bastante, por lo que no se sufre demasiado, pero en la carrera a pie...sobre todo los últimos 20km se sufre...diríamos que mucho.
Yo creo que en todo ironman, a partir del km 20 tu cuerpo dice basta, y es entonces cuando la cabeza trabaja de verdad y es entonces cuando se demuestra quien realmente tiene ese poder mental de seguir corriendo y vences esos millones de estímulos que te dicen que pares, haciendo caso a ese único sentimiento que te hace seguir corriendo al ritmo que sea...
Normalmente, en cada vuelta te dan una pulsera, y las vas acumulando. Hay gente que se las pone en la muñeca, gente que se las pone en el bíceps, en el hombro, incluso en la cabeza¡¡¡.(J.A.).
Y así, vas viendo como hay gente con 1, 2, 3, 4 pulseras que vas doblando, que te doblan, cada uno haciendo su particular ironman...
Esa 4 pulsera... esa ansiada ultima vuelta, es...realmente sensacional amigos...
Cuando esa voluntaria, te sonríe y te acerca esa preciosa pulsera, piensas...lo tengo¡¡¡¡
Esa cuarta vuelta te pasan por la cabeza tantas cosas... ves por ultima vez todos los rincones del circuito, los últimos aplausos, las últimas imagenes que conservaras en tu retina, seguramente durante años, incluso para toda tu vida.
Piensas en toda la dedicación que has puesto en el proyecto ironman de ese año, todas las ilusiones, las dudas de última hora, ves que lo estas consiguiendo, que no te queda demasiada energía pero que ya lo tienes.
Yo particularmente, he vivido esa situación un par de veces, de manera muy distinta pero al fin y al cabo las dos fueron impresionantes, que aun todavía cierro mis ojos y os podría describir piedra a piedra, cara a cara, todo lo que vi y sentí en esos preciosos momentos.
Una vez era por terminar mi primer ironman y la otra estaba luchando contra la difícil barrera de bajar de las 10 horas.
Ves a tu esposa como lleva 10 horas y pico, animándote, ves que realmente es un apoyo enorme y que su presencia allí, es lo que hace que sigas adelante.
Entonces entramos en la parte mas bonita de esa cuarta pulsera...
El último km...
En ese último kilómetro, no sabes como pero tus pies dibujan zancadas mucho más amplias, tu cuerpo se empieza a llenar de una energía que no proviene de ningún lugar más allá que de tu corazón. Te llenas de vitalidad, aumentas el ritmo y ves que es tuyo, que ya estas, que eres ironman finisher y que solo por ello tienes todo mi respeto.
Lo que más me gusta de todos los vídeos IM, son las llegadas de la gente, todos han ganado, todos con las manos en alto, con sus esposas, con sus hijos, saltando, brincando, llorando...una sensación que solo por ella todo, absolutamente todo merece la pena.
Espero no haberos cansado demasiado con unas reflexiones más que profundas, reflexiones de mi vida, mi vida Ironman...
Cuento los días para poder repetir esas bonitas sensaciones en Lanzarote en compañía de mis buenos amigos, Miguel Morales, Toni Peris e Ivan Valencia y espero que ellos también las vivan de manera diferente pero igual de intensas que yo lo hago, vale la pena intentarlo.
Un abrazo
Ivan